Proyecto N° 273/2017

    Proyecto de Ordenanza

    Visto,

    En el marco del bicentenario de nuestra independencia, queremos revalorizar el papel de las mujeres en el periodo independentista. Por haber sido olvidadas, invisibilidades por la historia y hasta negadas.

    Y considerando;

    Que, Las mujeres de diferentes etnias y clases sociales ayudaron de diversas maneras a las luchas, a la par de los idealistas y patriotas.

    Que, La convulsionada década que se abre en 1806 con las invasiones inglesas y concluye con la independencia en 1816, tuvo también a muchas mujeres como protagonistas; quienes empujadas tanto por las circunstancias como por una relajación temporal de las reglas patriarcales, combatieron, espiaron, conspiraron y polemizaron al lado de sus pares masculinos.
    “Una revolución, una guerra, un momento de crisis han sido siempre perentorios llamados a las mujeres para intervenir de un modo directo en una sociedad que, desde que los  tiempos remotos matriarcados, fueron sustituidos por el dominio de la fuerza masculina, las había relegado a determinados roles”, asegura la historiadora Lucía Gálvez en su libro “las mujeres y la patria”.
    Así, ese claro de libertad abierto en la espesura de la dominación masculina, tuvo como contrapartida “el discurso contrarrevolucionario” en auge hacia finales del siglo XIX.

    Que,Hay que  matizar las aseveraciones que, al destacar la participación de las mujeres, ponen el énfasis en su vocación de heroísmo y amor a la patria, o dan por supuesta una tajante división de lo público/privado en términos de género que ellas transgredirían.
    Si salían a defender su casa y sus hijos fusil en mano no es porque se tratara de mujeres extraordinarias que querían ocupar puestos de hombres, es que, al no haber una clara separación entre lo público y lo privado,  cada vez que los realistas invadían una ciudad, los patriotas no sólo debían someterse a una nueva autoridad sino que corrían el riesgo de ser expropiados. Y cuando los hombres marchaban al frente de batalla, quienes estaban allí para hacerle frente a la situación, eran sus esposas.
    Las “bomberas”, las mujeres de alta sociedad que espiaban al servicio de la guerrilla de Güemes, cuya historia se define como “de sobrevivencia”.
    Que, Por otro lado, ninguno de los bandos en juego estaba dispuesto a hacer concesiones a las mujeres en términos de igualdad, y el proyecto de nación independiente que empezó a delinearse durante este período “no era una patria de las mujeres”, a pesar de lo cual la revolución se valió largamente de ellas.

    Que, En su libro “mujeres tenían que ser”, el historiador Felipe  Pigna asevera que a la hora de fortalecer el “frente interno”, es decir, sumar apoyo local para la guerra de independencia, “las mujeres ocupaban un doble papel” : “el de ejemplo a seguir –por lo de su abnegación, patriotismo y fervor revolucionario solían ser destacados- y el de ‘retaguardia’ de los hombres movilizados, tanto como mano de obra en la producción, como auxiliares en el frente y como principal sostén del hogar ante la ausencia de maridos e hijos”.

     

     

     

     

     

    Por todo lo antes expuesto y en uso de sus atribuciones los Concejal Diego Yanson, Erika García y María Marta Delucia del Bloque del Frente para la Vitoria  eleva el siguiente;

     

    Proyecto de Ordenanza

     

    Artículo 1°: Desígnese con el nombre de “Juana Azurduy” a la calle señalada con  el número “1” en el plano de subdivisión

    Artículo 2°: Desígnese con el nombre de “Mariquita Sánchez de Thompson” a la calle señalada con  el número “2” en el plano de subdivisión

    Artículo 3°: Desígnese con el nombre de “Gertrudis Madeiros” a la calle señalada con  el número “3” en el plano de subdivisión

    Artículo 4°: Desígnese con el nombre de “Macacha Güemes” a la calle señalada con  el número “4” en el plano de subdivisión

    Artículo 5°: Desígnese con el nombre de “María Loreto Sánchez de Peón Frías” a la calle señalada con  el número “5” en el plano de subdivisión

    Artículo 6°: Desígnese con el nombre de “Martina Céspedes” a la calle señalada con  el número “6” en el plano de subdivisión

    Artículo 7°:Desígnese con el nombre de “María Remedios Valle” a la calle señalada con  el número “7” en el plano de subdivisión

    Artículo 8°: Desígnese con el nombre de “Manuela Pedraza” a la calle señalada con  el número “8” en el plano de subdivisión

    Artículo 9°: Desígnese con el nombre de “Juana Moro de López” a la calle señalada con  el número “9” en el plano de subdivisión

    Artículo 10°: Comuníquese al departamento ejecutivo, dese al registró oficial, cúmplase, publíquese, archívese y de forma.-

     

     

     

     

     

     

     

     

    2-Mariquita Sánchez  de Thompson: fue una mujer perteneciente a una reputada familia de

     

    Fundamentación: 

    “Mujeres y hombres de la independencia, juntos a la par”

     

    Se proponen los siguientes nombres para las calles  del nuevo loteo “Urbanización I Escuela 7”:

     

    1-Juana Azurduy: fue una alto peruana que junto a su marido, Manuel Padilla, reclutó soldados indígenas para las fuerzas patriotas, participó de las expediciones al alto Perú y en la denominada “guerra de republiquetas”; período durante el cual la guerra le arrebató a su marido y a cuatro de sus cinco hijos.

     

    2-Mariquita Sánchez  de Thompson: fue una mujer perteneciente a una reputada familia de Buenos Aires, que un año antes de la primera invasión inglesa ya había logrado vencer las convenciones sociales de la época, al casarse con un primo y contrariando el deseo de sus padres.

    Posteriormente, mariquita se convertiría en una de las primeras mujeres políticamente activas a favor de la revolución de mayo y la independencia, capaz de realizar brillantes análisis políticos y en cuyas tertulias se dieron cita las personas más influyentes de cada época.

     

    3-Gertrudis Madeiros:viuda, madre y heroína: año 1811. En su afán por recuperar el ex virreinato del río de la plata y luego de derrotar a los patriotas en huaqui los realistas avanzan rumbo Buenos Aires. Al recibir la noticia Juan José Fernández cornejo muere súbitamente.

    Es tomada prisionera. Parte de su casa es convertida en cuartel y el resto demolida para construir trincheras. Cuando Manuel Belgrano triunfó en Salta, ayudado por hábiles mujeres como Juana Moro y Martina Silva de Gurruchaga, que capitaneando la tropa que formara se presentó en el campo de batalla, Gertrudis recuperó la libertad pero quedó en la pobreza. Al año siguiente su hacienda, ubicada sobre el camino entre salta y Jujuy fue asaltada. Desesperada resistió junto a los escasos gauchos que trabajaban sus tierras, pero tanta valentía no fue suficiente. Los restos de anteriores saqueos, cosechas y ganado, fueron arrasados. Los pobladores de campo santo, indefensos, la vieron amarrada a un algarrobo que aún se conserva y cuyo follaje recuerda a la heroica mujer. Encadenada fue llevada a Jujuy. El maltrato reafirmó su patriotismo y estando presa informaba sobre el enemigo al Gral. Güemes. Bajo sospecha, fue sentenciada a morir en los socavones de potosí pero huyó la noche antes de ser trasladada y regresó a salta

     

    4-Macacha Güemes: Recibió la educación habitual para las mujeres de su época y de una posición acomodada, pero poseía cualidades propias que le permitieron descollar. Con tan sólo 16 años, en 1803, contrae matrimonio con don Román Tejada, perteneciente a una antigua familia de Salta. Su acción en favor de la causa patriota se inició poco después de la Revolución de Mayo, cuando convirtió su casa en taller de confección de uniformes para los soldados. Fue la más entusiasta y confiable colaboradora de su hermano Martín Miguel, quien le otorgó un rol clave en algunos de los momentos más difíciles de las guerras independentistas. En 1815, por ejemplo, Macacha realizó ingentes esfuerzos y gestiones para lograr la firma del Pacto de Los Cerrillos, luego de la delicada situación surgida entre el Gral. Güemes y las fuerzas de Buenos Aires que respondían al Gral. Rondeau. Macacha se encontraba en su casa cuando la noche del 7 de junio de 1821 arribó su hermano diciéndole que había recibido su mensaje. Cuando ésta respondió que no lo había mandado llamar, ambos se dieron cuenta de la estratagema realista. Güemes salió de la casa de Macacha y en la esquina de las actuales calles Belgrano y Balcarce fue alcanzado por una bala que lo hirió mortalmente.

    Tras el fallecimiento de su hermano, doña Magdalena Güemes siguió participando de los sucesos políticos de la región con la audacia que la caracterizaba. Intervino en la denominada “Revolución de las Mujeres” que, con el apoyo militar de Pablo Latorre, derrocaron al gobernador José Antonio Fernández Cornejo y propusieron como sucesor a José Ignacio de Gorriti.

    Más tarde participó también en actos sediciosos contra el general Juan Antonio Álvarez de Arenales y nuevamente contra el General Fernández Cornejo. Fue muy querida y respetada por el pueblo, debido a su valentía y a su generosidad con los más necesitados. Macacha falleció en junio de 1866, a los 90 años de edad.

     

    5-María Loreto Sánchez de Peón Frías: salteña y de la alta sociedad, organizo y encabezo una red de mujeres espías al servicio de la guerrilla de Güemes ante las sucesivas invasiones realistas de las ciudades de salta y Jujuy, cuya tarea contribuyó a desgastar al enemigo y frustrar sus planes.

     

    6-Martina Céspedes: aparece en las crónicas de la defensa de buenos aires ante la segunda invasión inglesa (1807)dueña de un pequeño negocio de despacho de bebidas del barrio de San Telmo, junto con sus tres hijas, ideó la forma de contribuir a la lucha. Los ingleses llegaban con sed y venían tomándose todo lo que encontraban a su paso, algunos, exagerando, dicen que hasta la humedad de las paredes, aunque lo de ellos era básicamente alcohólico. Así fue como doce integrantes de la tropa invasora tuvieron la mala idea de golpear la puerta del boliche de Martina. La dueña de casa les abrió y les dijo que los atendería con la condición de que entraran de a uno. A medida que fueron ingresando se iban convirtiendo en prisioneros de Martina y sus hijas mientras en los alrededores las tropas inglesas capitulaban frente a Liniers. Martina le entregó a once de los prisioneros ingleses a Liniers, quien le otorgó el grado y uniforme de sargento mayor, que doña Martina siguió luciendo en festejos públicos por muchos años.

     

    7-María Remedios Valle: junto a su hermana, su madre y su tía integró el grupo denominado “las niñas de ayohuma”: mujeres afro argentinas que asistieron a los heridos y lucharon heroicamente en el ejército del norte, cuyos soldados la llamaban “madre de la patria”.

    En las expediciones al Alto Perú primero perdió a su marido y luego a dos de sus hijos, pero sobrevivió a 9 heridas de bala y a ser condenada a 11 días de azotes, terminó sus días como mendiga en las iglesias de Buenos Aires.

     

    8-Manuela Pedraza:  también conocida como “La Tucumanesa” por ser oriunda de Tucumán, se destacó en la reconquista de buenos aires (1806), enfrentándose a los ingleses junto a su marido, José Miranda, en las calles de Buenos Aires, incluso después de que este soldado del regimiento de patricios cayera abatido por fuego de los invasores. Liniers la recomendó al rey, y Carlos IV la nombró subteniente de infantería con uso de uniformey goce de sueldo.

     

    9-Juana Moro de López: también llamada la  emparedada: año 1814. Después de invadir Jujuy y Salta el jefe realista, Joaquín de la Pezuela, le informa al Virrey del Perú: «los gauchos nos hacen casi con impunidad una guerra lenta pero fatigosa y perjudicial. A todo esto se agrega otra no menos perjudicial que es la de ser avisados por horas de nuestros movimientos y proyectos por medio de los habitantes de estas estancias y principalmente de las mujeres, cada una de ellas es una espía vigilante y puntual para transmitir las ocurrencias más diminutas de éste ejército». La comunicación, interceptada por los patriotas, es un claro testimonio de la actuación de las mujeres. Una de las que desvelaba al jefe realista era la jujeña Juana Moro de López, delicada dama que humildemente vestida se trasladaba a caballo espiando recursos y movimientos del enemigo. En una oportunidad fue apresada y obligada a cargar pesadas cadenas, pero no delató a los patriotas. Sufrió el castigo más grave cuando Pezuela invadió y Juana fue detenida y condenada por espionaje a morir tapiada en su propio hogar, Días más tarde una familia vecina, condolida de su terrible destino, horadó la pared y le proveyó agua y alimentos hasta que los realistas fueron expulsados.

     

     

    A  través de este proyecto reafirmamos el compromiso  de nuestra ciudad y comunidad de Saladillo con la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres. Siendo congruente con la visión de que las mujeres son agentes de cambio y factor de desarrollo para el mundo.